10.5.12

La importancia del Ph (2)


Los alimentos curan o enferman.
Concepto de pH
pH, término que indica la concentración de iones hidrógeno en una disolución. Se trata de una medida de la acidez de la disolución. El término se define como el logaritmo de la concentración de iones hidrógeno, H+, cambiado de signo:
pH = -log [H+]
donde [H+] es la concentración de iones hidrógeno en moles por litro. Debido a que los iones H+ se asocian con las moléculas de agua para formar iones hidronio, H3O+, el pH también se expresa a menudo en términos de concentración de iones hidronio.
¿Por qué es importante el control del pH en alimentos?
Es importante el control de pH en los alimentos para evitar problemas o enfermedades ya que se ingiere un alimento demasiado ácido puede hacer daño al estómago ocasionando diarrea o etc. O como hay ácidos que corroen proteínas y el cuerpo está formado de proteinas sufre daños muy graves.
Es un hecho, y las investigaciones lo confirman cada vez con mayor ahínco. El regreso a la comida natural, el auge de los productos orgánicos, las dietas sin excesos (ni por mucho ni por poco), la parquedad en el consumo de grasas y azúcares así como el equilibrio son todos consejos que se insertan en lo que podría denominarse como una alimentación para la longevidad con bienestar y fortaleza.

Las nutricionistas, investigadoras en varios países, reiteran la necesidad de diseñar dietas completas, que incluyan todos los elementos necesarios para la buena salud y el funcionamiento integral del organismo, pero también enseñan a discernir lo que es conveniente para cada persona. Si una verdura le hace daño, existen sustitutos. Si el exceso de fibra a usted le produce flatulencia, a otros les puede corregir el estreñimiento. O de pronto -porque también incluyen recetas- con una preparación distinta, la podrá consumir con placer, y sin que le haga daño.

6.5.12

¿Evolución?


El Disco Celeste de Nebra


El disco celeste de Nebra es, hasta el presente, la representación más antigua que se conoce de la bóveda celeste y de los fenómenos astronómicos. Se trata de un hallazgo arqueológico descubierto en el año 1999 en el monte Mittelberg, cerca de Nebra (Estado de Sajonia-Anhalt, Alemania). Es una placa de bronce, casi redonda, que pesa cerca de 2 kg y tiene aproximadamente un diámetro de 32 cm. Pertenece a una cultura de hace 3600 años, cuyos conocimientos eran autóctonos.


El estudio hecho sobre el disco celeste encontrado vino a demostrar que no era exactamente el originario, sino que sobre éste se habían hecho una serie de modificaciones a lo largo de los años con arreglo a los conocimientos y quizás también a su uso. Se han podido constatar hasta 4 fases:
Incrustación de un disco solar, más una luna creciente, más 32 estrellas.
Incrustación de disco solar, más luna creciente, más 30 estrellas, más dos arcos en el horizonte orientados este-oeste.
Incrustación de 30 estrellas, más luna creciente, más disco solar, más una nave entre los dos arcos del horizonte.


Las Siete Hermanas


HISTORIA Y MITOLOGÍA


Las Pléyades, también conocidas como M45, Las Siete Hermanas o Cabrillas.
Las Pléyades son un grupo de estrellas muy jóvenes las cuales se sitúan a una distancia aproximada de 450 años luz de la Tierra y están contenidas en un espacio de treinta años luz. Se formaron hace apenas unos 100 millones de años aproximadamente, durante la era Mesozoica en la Tierra, a partir del colapso de una nube de gas interestelar. Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que el Sol.


Son mencionadas en antiguos registros chinos que datan del año 2357 a.C.; Hesíodo las menciona alrededor del año 1000 al 700 a.C.; Tres pasajes bíblicos –muy bellos- hacen referencia a este cúmulos abierto: JOB 9:7-9; JOB 38: 31-33; AMOS 5:8

La palabra original para Pléyades es Kimah. Las Pléyades están también incluidas en la obra La Odisea, de Homero.

Eudoxo de Cnidos (403-350 a.C.) las llegó a considerar una constelación en sí misma, idea que prevaleció en la obra de Arato, “Fenómenos”, alrededor del 270 a.C.

Los egipcios le llamaban Chu y representaba a la diosa Nit. Algunos pueblos europeos, principalmente ingleses y alemanes, la identifican como La Gallina y Los Pollitos.

Los indios navajo las llamaban “Los Niños del Pedernal”, o “de Piedra”. Ellos decían que cuando la Tierra se separó del cielo, 7 estrellas quedaron en el tobillo del Dios Negro. Y cuando el Dios Negro (la noche) da un pisotón, los niños de piedra saltan hacia su rodilla, luego a su cadera, su hombro, hasta llegar a su frente y ahí se quedan. Así, cuando llega el invierno, los niños de Piedra –las Pléyades- quedan en lo más alto del cielo.

Huellas Gigantes


Antiguas leyendas e incluso la Biblia, nos hablan de una raza de gigantes y su altura alcanzaba en algunos casos los 5 metros. En mayo de 1.970 fue descubierta una huella de un pie humano de 59 centímetros de largo por 18 de ancho en Australia. Una impresión en yeso se puede ver en el Mount York Natural History Museum en Mount Victoria.
Hachas de mano, mazas, cuchillos y otras herramientas, cuyo peso oscila entre los 5 y 16 kilos han sido localizados en excavaciones en las Montañas Azules de Nueva Gales del Sur. Estas herramientas sólo pudieron ser fabricadas y utilizadas por gentes de estatura y fuerza descomunal, seres con una talla el doble de la de una normal.
La datación de estos útiles se fijó en torno a los 100.000 años de antigüedad.


Michael Tellinger muestra lo que podría ser una de las mejores pruebas de la existencia de seres humanos hace millones de años. Los geólogo se han sorprendido al ver esta huella gigante impresa en el granito, de aproximadamente 4 pies de largo. Se ha encontrado en Sudáfrica, cerca de la ciudad de Mpaluzi, cerca de la frontera con Swazilandia. Se estima que puede tener de entre 200 millones a 3 mil millones de años según nuestros conocimientos actuales sobre la formación de esta roca granítica.