30.1.13

El Lenguaje estelar de Angkor Wat

 
Angkor Wat es el templo más grande y también el mejor conservado de los que integran el asentamiento de Angkor. Está considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida, y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo.
 
Ubicado 5,5 km al norte de la actual Siem Riep, en la provincia homónima de Camboya, Angkor Wat forma parte del complejo de templos construidos en la zona de Angkor.
 
La gigantesca ciudad –es la mayor urbe preindustrial del mundo, y llegó a tener una superficie de 3.000 kilómetros cuadrados– está salpicada por más de mil templos, lo que la convierte en uno de los enclaves sagrados de Asia.
 
Sin embargo, sus secretos más fascinantes, relacionados con la astronomía, no son visibles a simple vista. En primer lugar, Angkor Wat es una evocación en la tierra del monte Meru, centro del universo y residencia de las divinidades según la mitología hindú. Un simbolismo cósmico que adquiere forma con las cinco torres del santuario, que evocan los cinco picos de la montaña sagrada.
A otro nivel, las sorpresas son aún mayores.
 
 
En 1976, varios científicos estadounidenses daban a conocer, a través de las páginas de la publicación científica Science, unas conclusiones sorprendentes. Los sacerdotes-astrónomos camboyanos emplearon en la construcción del recinto una medida conocida como “codo camboyano”, cuya longitud equivale a 0,43545 metros. Tras examinar concienzudamente las dimensiones del templo, los investigadores descubrieron que los arqueólogos del templo habían codificado en ellas mensajes de naturaleza calendárica. Así, si observamos los muros exteriores del recinto descubrimos que tienen una longitud de doce veces 365,24 codos. Es decir, la duración exacta del año solar. Igualmente, los ejes norte-sur y este-oeste del recinto interior donde se eleva la torre central arroja una cifra casi idéntica: 365,37 codos, un número que vuelve a aludir al ciclo solar anual. 
 

28.1.13

Animales fascinantes

La supervivencia de cada ser viviente depende de otro y debido a que los animales forman un grupo tan grande, cuando se considera al reino animal en su totalidad, su importancia parece abrumadora.
 
De acuerdo a una noticia publicada por la Universidad de California, Berkeley, las abejas, murciélagos y pájaros son polinizadores importantes responsables de la polinización de alrededor del 35% de las cosechas que alimentan a toda la población humana. Sin ellos, la raza humana sufriría de una seria escasez de alimentos.
 

En la actualidad los científicos han logrado identificar algo más de 14 millones de especies animales distintas que viviendo en nuestro planeta. Este ya es un dato curioso en sí y realmente sorprendente que seguramente no conocías. De todas maneras es todavía más interesante pensar en todas las especies que aún no se conocen.

Imagina nada más cuántas especies desconocidas habitan la tierra esperando ser descubiertas, cuántas extrañas especies acuáticas esperan en las profundidades de los océanos o cuántas criaturas salvajes caminan, se arrastran o vuelan en lo más inhóspito de las selvas amazónicas.
 

La Moringa


Moringa es el único género de la familia Moringaceae. Este género comprende 13 especies, todas las cuales son árboles de climas tropicales y subtropicales.

La especie más popular es Moringa oleifera, un árbol original de Kerala estado de la India, el cual se le conoce comúnmente como Moringa. Esta variedad se cultiva en los trópicos. La variedad africana Moringa stenopetala, es también extensamente cultivada pero menos que la Moringa oleifera.
 
 
El sabor de la moringa es agradable y sus partes se pueden comer crudas, especialmente las hojas y flores (que son de color crema y aparecen principalmente en épocas de sequía, cuando el árbol suele perder las hojas) o cocidas de varias formas (por ejemplo en guisos). Las flores son ricas en carbohidratos y tienen un buen sabor, se pueden mezclar con huevos batidos y hacer una tortilla. Las hojas pueden usarse para hacer jugos y tienen un gusto suavemente picante (una mezcla entre berro y rabanito). Además da fruto en forma de vainas que, estando verdes, se pueden cocer y tienen gusto parecido a las chauchas, cuando están maduras se hierven con un poco de sal, se abren y se extraen las semillas ya listas para consumir, de sabor parecido al garbanzo y también se pueden tostar. Las raíces son comestibles, parecen zanahorias pero de gusto picante.
 

Según los estudios científicos, un ser humano podría sobrevivir comiendo nada más las hojas, flores y semillas de este árbol, ya que tiene todos los nutrientes que el cuerpo humano necesita para existir.

Arquitectura integrada en la naturaleza

 
 Pronto podrían ser tendencia las casas ecológicas integradas en la naturaleza, cual casitas de hobbits. Además de su estética mínimamente intrusiva, suponen una buena solución a la triple crisis ecológica, económica y de energía que sufrimos. 

 
Ante la crisis ecológica, es decir, frente a los espantosos inmuebles tipo colmena, las casas enterradas o semi enterradas tienen innumerables ventajas de habitabilidad que, a su vez, combaten otros problemas como el derroche energético o el precio de las viviendas, ya que éstas resultan de tres a cinco veces más económicas. 

7.12.12

Newgrange: Enigmas ancestrales

Newgrange el yacimiento arqueológico más famoso de Irlanda.
Fue originalmente construido aproximadamente entre 3300-2900 a. C., de acuerdo con fechas del carbono 14 (Grogan 1991), esto le hace 500 años más antiguo que la Gran Pirámide de Giza de Egipto, y 1000 más que Stonehenge (aunque las primeras etapas de Stonehenge son aproximadamente de la misma época que Newgrange). Permaneció perdido durante más de 4000 años debido a una disminución del montículo hasta que en el siglo XVII fue descubierto por gente que buscaba piedras para la construcción, y lo describieron como una cueva.
 
 
 
Newgrange fue excavada y restaurada en su mayoría entre 1962 y 1975 bajo la supervisión del profesor Michael J O'Kelly, del Departamento de Arqueología de la University College Cork (O'Kelly 1986). Consiste en enorme montículo hecho de piedra tallada por el hombre y turba en el interior de un círculo de 97 grandes guardacantones coronado por un muro inclinado hacia adentro de cuarzo blanco y granito. La mayoría de las piedras proceden de las inmediaciones de la construcción, aunque las piedras de granito y cuarzo de la fachada fueron transportadas desde lugares más lejanos, seguramente desde Wicklow y la bahía de Dundalk, respectivamente, a unos 70 km de distancia.