El Cañón del Chaco o Chaco Canyon, es un parque histórico nacional de los Estados Unidos (anteriormente monumento nacional) y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco que alberga la más densa y excepcional concentración de pueblos en el Suroeste de Estados Unidos.
El parque está ubicado al noroeste de Nuevo México, entre Albuquerque y Farmington, en un valle relativamente inaccesible cortado por el Chaco Wash. Conteniendo la mayor cantidad de ruinas antiguas al norte de México, el parque preserva una de las áreas culturales e históricas más importantes de América.
Entre el año 900 y 1150, Cañón del Chaco era un importante centro cultural de los anasazi.
Los habitantes de la región conseguían bloques de piedra arenisca y transportaban madera desde grandes distancias, armando quince importantes complejos que continuaron siendo las construcciones más grandes en América del Norte hasta el siglo XIX. Una evidencia de la arqueoastronomía en el Chaco fue sugerida, con el petroglifo «Daga del Sol» en la Colina Fajada como un ejemplo popular.
Muchas construcciones chacoanas fueron alineadas para capturar los ciclos solares y lunares, requiriendo generaciones de observaciones astronómicas y siglos de construcción experta coordinada.