24.9.12

La Abuela Margarita

Heredera de la tradición maya y curandera con cocimientos ancestrales, la Abuela Margarita es, a sus 76 años, una mujer que emana sabiduría, alegría y fuerza y que recorre el mundo transmitiendo mensajes rotundos sobre el despertar de lo femenino en hombres y mujeres, la sacralidad de la Madre Tierra, nuestra naturaleza espiritual y el poder que todas las personas tenemos.
Allá donde va es una persona muy escuchada y respetada cuyas palabras sirven de aliento e inspiración para miles de personas.

Abuela Margarita
 
La Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: “No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra”. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.
 

Un Mensaje para el Mundo

Vusamazulu Credo Mutwa (nacido el 21 de julio de 1921 en KwaZulu-Natal, Sudáfrica) es un zulú Sangoma y Sanusi de Sudáfrica. También es autor de varios libros.

 
La palabra “sangoma” describe a un hombre o mujer con categoría de santos, quienes a su vez son adivinos y curanderos de las tribus Zulu, Swazi, Xhosa y Ndebele, admirados por su gran conocimientos y habilidades metafísicas. Su magia está encajada en la creencia cultural de que los antepasados son protectores de la vida y guías de nuestro futuro y, por tanto, hay que comunicarnos con ellos a través de seres especialmente preparados para ello.
Los sangomas -cuyo entrenamiento toma de 10 a 25 años- pueden tener acceso al consejo y dirección de los antepasados de tres maneras: por el acanalar o posesión por un antepasado; por lanzamiento de huesos; y mediante la interpretando sueños. Todo ello con el objetivo de favorecer la salud de sus pacientes, muchos de ellos derivados de las pruebas de iniciación masculina en sus tribus.
 

Vivir del Prana


"Vivir de la luz" sigue un fenómeno del que sólo son conscientes unos pocos en Occidente, el "respiracionismo", profundamente ignorado en los medios de comunicación y, por tanto, desconocido para el gran público.
 
El documental expuesto a continuación, presenta diferentes personas que supuestamente pueden sobrevivir sin comida y sin bebida durante semanas, años, incluso décadas. La mayoría de nosotros, como habitantes del mundo moderno, experimenta este fenómeno como un increíble ataque a nuestro concepto científico del mundo y simplemente diría: ¡es imposible!
 
Sin embargo, "Vivir de la luz" es un documental basado en experiencias personales, entrevistas y experimentos de laboratorio científicamente realizados y documentados, y a la vez un intrigante y apasionado viaje alrededor del mundo que explora los conocimientos y las tradiciones espirituales orientales, y también aborda los últimos modelos explicatorios nacidos de la física cuántica.
 
 
 
Y su conclusión, por increíble que parezca, es que hay gente que no necesita comer ni para vivir ni para sostener su metabolismo. Simplemente, viven de la luz.
 

18.9.12

La Proporción Áurea




El número áureo o de oro, representado por la letra griega φ (fi), en honor al escultor griego Fidias, es un número irracional.
En matemáticas, un número irracional es cualquier número real que no es racional, es decir, es un número que no puede ser expresado como una fracción M/N , donde m y n son enteros, con n diferente de cero y donde  
 esta fracción es irreducible.
 
Archivo:Image-Golden ratio line.png

Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza en elementos tales como cohetes, nervaduras de las hojas de los árboles, el grosor de las ramas, el caparazón de un caracol, en el ser humano etc.
El número áureo tiene un papel muy importante en los pentágonos regulares y en los pentagramas. Cada intersección de partes de un segmento interseca a otro segmento en una razón áurea.
 
 
El pentagrama incluye diez triángulos isóceles: cinco acutángulos y cinco obtusángulos. En ambos, la razón de lado mayor y el menor es φ. Estos triángulos se conocen como los triángulos áureos.
Teniendo en cuenta la gran simetría de este símbolo, se observa que dentro del pentágono interior es posible dibujar una nueva estrella, con una recursividad hasta el infinito. Del mismo modo, es posible dibujar un pentágono por el exterior, que sería a su vez el pentágono interior de una estrella más grande. Al medir la longitud total de una de las cinco líneas del pentáculo interior, resulta igual a la longitud de cualquiera de los brazos de la estrella mayor, o sea Φ. Por lo tanto, el número de veces en que aparece el número áureo en el pentagrama es infinito al anidar infinitos pentagramas.
Los números fueron creados para explicar la realidad que nos rodea, ¿y que realidad nos podría rodear más que la misma naturaleza? Se puede pensar que la única aplicación de los números al medio ambiente es contabilizando un suceso específico o haciendo una estadística. Esta aplicación es de la naturaleza hacia la matemática, o sea que los números surgen de los fenómenos naturales, y se utilizan para darle un significado a los mismos.

17.9.12

De la Chinampa a la Acuaponia

Una chinampa (del náhuatl chinamitl, seto o cerca de cañas) es un método mesoamericano antiguo de agricultura y expansión territorial que, a través de una especie de balsas cubiertas con tierra, sirvieron para cultivar flores y verduras, así como para ampliar el territorio en la superficie de lagos y lagunas del Valle de México; haciendo a México-Tenochtitlan una ciudad flotante. Las utilizaban para la agricultura y adueñarse de los otros terrenos.
 
Una chinampa es una balsa, de armazón hecha con troncos y varas, en ocasiones de considerables dimensiones, sobre la que se deposita tierra vegetal debidamente seleccionada con materias biodegradables como pasto, hojarasca, cáscaras de diferentes frutas y vegetales, etc. En la chinampa se sembraba un sauce para que sus raíces crecieran desde el agua hasta la tierra firme en la ribera de lagunas y arroyos, y luego de que el sauce crecía, sembraban diferentes cultivos los cuales luego cosechaban.
 







Se trata de una técnica iniciada en época de los toltecas, aunque su máximo desarrollo se consiguió en el siglo XVI. Hacia 1519, esta técnica, por ejemplo, ocupaba casi todo el lago Xochimilco, y su combinación con otras técnicas como la irrigación por canales y la construcción de bancales, permitió sustentar una población muy densa.

De este modo, los agricultores aprovecharon las márgenes de los pantanos y de las concentraciones de agua formadas durante la estación húmeda con el fin de obtener suelos mejor irrigados y más ricos, pudiendo conseguir en ocasiones tres cosechas anuales. También, como ocurrió en Río Bec, cultivaron jardines en torno a sus casas -cortijos-, donde plantaron otras plantas que requerían mayor cuidado y que diversificaban su dieta. En la misma región y en las montañas en torno al sitio de Caracol, fueron modificadas numerosas colinas con el fin de contener terrazas agrícolas que aumentaran la producción, a la vez que frenaran la erosión.